domingo, 24 de agosto de 2008

La Decisión de Emprender

El Desafío de Emprender y una Decisión Inequívoca

La ¡decisión de hacer! Es una acción comportamental de partida y es la ignición de arranque para la iniciación, es la modificación de un estado pasivo y contemplativo, para asumir un desafío de acción comprometida con una decisión tomada, es una ¡actitud decisiva! frente a una providencia o desafío, sea esta por una obra del acaso, o sea porque se haya impuesto por propia voluntad, es inherente al ser humano que vino a esta bendecida tierra para "el ser y no apenas el estar”

Pero Ud. más de alguna vez se habrá preguntado y ¿para que vine a esta santa tierra? El para que fui traído al mundo, y que esperan de nosotros que debamos hacer, hasta saber que nos gustaría poder hacer, o finalmente descubrir a nuestra esencia, ¿para que fuimos destinados? o cual será la verdadera misión que nos depara esta vida, o el ¿Cómo cumplir con mi propia misión de vida?

Pero son estas las dicotomías que han degladiado a filósofos y poetas, divagar y deslumbrarse entre el “ser o no ser” !vea! en la duda de Hamlet de la obra de Shakespeare, y “el ser y la nada” en la rebeldía de Jean Paul Sastre, y como mortales humanos a esto debemos recordar “el pecado original” en la tentación de Adán en su obra el paraíso. ¿Hacer o no hacer? Esa esta la cuestión! Pero de preferencia, ¡hacer! iniciar y emprender su obra, proyecto, tarea o desafío que aún lo esta esperando.. ¿Cuántas ya a prorrogado?

El hacer o no hacer en si, es una decisión, pero este dilema queda para el campo antológico de su ser, lo que nos convoca es la acción pasiva o activa de su ser, frente a su entorno y en la relación con su proyecto de vida, con su acción personal y profesional de vivir en sociedad, en donde son vitales sus decisiones de hacer o no hacer, o el ¡hacerlas pero sin resultados! Y la pregunta es ¿porque? ¿Cómo obtener resultados? !Para esto es esta pagina! Coloque aquí las ideas y propuestas para responder a la interrogante y asi ayudamos a mucha gente, ¿Qué le parece? entre ellos usted y nosotros.

La decisión inequívoca de hacerlo, es el producto y la practica del ejercicio de la voluntad de ser, es el acuerdo interior entre la razón, la inteligencia y los sentimientos que acuerdan y conciertan una decisión, es un convenio entre la mente y el corazón para arcar y sustentar esa decisión inequívoca de hacer .

Existe un gran repertorio de "decisiones inequívocas" que hacen y cuentan historias, probablemente usted debe conocer mas de alguna, ser el protagonista o victima de mas de una de ellas. En charlas motivacionales ya escuche varias y en rueda de amigos y con emprendedores otras tantas: “hoy decidí ser alegre con la vida.” “hace años ya tome una decisión, no me avalo con los problemas”, “decidí no amar mas esa mujer”, “yo me prometí nunca mas tenerle miedo a la vida.” “decidí parar de fumar y ya son 20 años que no fumo”. Y así van sumando: Agregue aqui las que Ud. conoce..Ah puede incluir las sujas.

¿Que tienen ellas en común? todas estas decisiones, ya se lo imaginó ¡claro! es evidente, ellas fueron hechas al amparo y a la venia de la mente y el corazón, son decisiones comprometidas con una gran voluntad de hacer, aquello deseado o lo prometido, hay en ellas un compromiso inequívoco, irrevocable con el deseo, la promesa, el querer, es un pacto y un fallo decisivo, por “hacer” lo decidido !pero!, en forma irrevocable e inequívoca.

Es de esta "decisión inequívoca de hacerlo", con la cual queremos departir y exponer en esta propuesta, el de poder emprender su desafío con la decisión y voluntad que comprometa a todo su ser, su mente y corazón, la razón y el sentimiento, hecha por un comportamiento inequívoco y resuelto, pero, plasmado en un compromiso o un auto-contrato (que es necesario redactar) con la promesa de la decisión adoptada, para así cumplirla tenazmente hasta las ultimas consecuencias, una promesa escrita, la cual será nuestro compromiso con los deberes y derechos con la decisión.

Ahora solo nos queda tomar la decisión inequívoca, y ver de qué lado de la vereda nos quedamos o ver, ¡ahora donde estamos! Pero, para auxiliarnos en la encrucijada hagamos este pequeño teste, y que nos ayudará a diagnosticar, ¿ A que grupo ahora perteneces?:

a) A los que ven y acompañan como otros lo hacen. Estos son los llamados Observadores contemplativos

b) A los que explican y teorizan lo que otros hacen. A estos los denominamos los eternos Analistas.

c) A los que critican, juzgan y sancionan a los que hacen. A estos los distinguimos con la corona de los Críticos Condenados.

d) A los que deciden, hacen y construyen sus obras con iniciativa y capacidad: a estos los designamos como los Realizadores y Emprendedores.

¡Pues bien!, ¡sean bienvenidos! a este intrigante desafió de construir “su propio saber hacer” ante los desafíos, reconocer y poder asumir sus propios retos de vida, o aquellos proyectos engavetados y por tiempos prorrogados, hoy sin duda están a su espera y dependiendo apenas de su decisión-decidida.

Este espacio es para que compartamos opiniones y experiencias, y principalmente técnicas aplicativas que nos liberen de la presión de estar encadenados por la inactividad o pasividad, ante nuestros propios desafíos NO asumidos y postergados.

Quién sabe es ahora de no esperar que las cosas de por sí, puedan acontecer. O como lo dice una canción de Geraldo Vandrê de los tiempos del oscurantismo en el maravilloso país brasilero, “caminhando e cantando e seguindo a cançâo somos todos iguais braços dados ou nâo”... “Quem sabe faz agora e nao espera acontecer!.. !Vem vamos embora que esperar nâo é saber..!

Así le cantaba a la indecisión y su titulo decía: “para que no digan que no hable de las flores” un jardín de luz y con colores de vida que Brasil tiene. Es de este jardín florido que usted tiene y no el del vecino, es el que debe buscar y cuidar para si, y pidiendo permiso a Vandrê, escribimos aquí, “para que no nos diga que no le hablamos de sus flores y su jardín”, ya que ellos no esperan resplandecer, sin su decisión para tratarlos, porque quien sabe lo hace ahora y no esperar que acontezca, como dice el canta autor.